La Espeleología moderna en Almería surge a rebufo de investigadores y docentes interesados en el Mundo Natural. Al inicio de los años 60, grupos de estudiantes “exploradores de cuevas” se unen alrededor de profesores de distinto perfil, tales como el catedrático José María Artero y el hermano de La Salle Rufino Sagredo, investigadores y docentes de diferentes materias no todas relacionadas con las Ciencias Naturales, pero con una gran afición al montañismo, como era el caso de Ramiro Sanz o Agustín Melero.
El creador del primer grupo dedicado sólo a la espeleología será José Granados, maestro de taller de Electricidad de la Escuela de Formación Profesional (actual IES “Alhamilla”) que con algunos de sus alumnos funda el GESA (Grupo de Exploraciones Subterráneas de Almería). Este grupo, con los escasos medios de que disponían en aquellos años, realiza prospecciones en la Sierra de Gádor donde descubre y explora la Cueva del Gato, Sima de la Higuera, Sima de los Cortados, Cueva de los Pájaros, Cueva de la Linda Tapiada, Cueva de la Albardilla y Cueva de la Reja. El gran descubrimiento del GESA lo protagonizó Miguel Gálvez cuando en 1961 y en solitario descubre la Sima de la Virgen en la cabecera de un barranco al este del Puntal del Hacho; de gran belleza aunque pequeño tamaño, la cavidad despertó un desmesurado interés entre los almerienses ya que la prensa la denominó “la nueva Nerja”.
Durante los años 60 La OJE estimula las actividades juveniles de aire libre. Era por tanto el momento y se daban las condiciones para la creación de un grupo de espeleología en la OJE almeriense, factores que favorecen el inevitable mutuo descubrimiento y acuerdo entre la organización juvenil y el GESA que en 1961 se integra en la OJE como grupo abierto a todos y con carácter provincial, por lo que pasa a denominarse GEP. En el caso de la espeleología almeriense y durante el periodo 1961-1966, en el GEP se engloban varios grupos de distinto perfil que a menudo usan sus propias siglas combinadas o no con las del GEP lo que explica la confusión que hasta ahora sigue existiendo sobre exploraciones de la época, máxime cuando no era raro mantener en secreto los descubrimientos importantes.
La Espeleología, como en todos los ámbitos dónde la exploración y el descubrimiento es el motor de la actividad, sufre en su evolución de momentos álgidos y periodos de aparente inactividad. Así ha ocurrido también en el entorno explorativo almeriense.
Pero echando la vista atrás, la espeleología en Almería puede dividirse en algunas etapas más o menos diferenciadas:
Es una historia muy resumida, basada en los datos recopilados por los autores y que, evidentemente, no pretende ser la historia verdadera… pero sí aproximarse a lo que ocurrió en Almería durante los últimos 60 años de exploraciones.